Euskaltel-Euskadi llegó a este Tour de Francia con una sola intención en su cabeza: ganar una etapa. La mayoría de jornadas, sobre todo las de montaña, han tenido un hombre de naranja escapado. Mikel Astarloza ya lo había intentado en varias ocasiones, quedándose siempre con la miel en los labios por su floja punta de velocidad en los metros finales. Pero el pasaitarra traía la lección aprendida y en la 16ª etapa ha sido el más listo para acabar cumplido el sueño en el que tan empeñado estaba.
El corredor guipuzcoano, que una vez más fue valiente y entró en la escapada buena del día, coronó el Petit Bernard por detrás de Franco Pellizzoti (Liquigas), aguantó bien la bajada y nada más superar la pancarta de que anunciaba los dos últimos kilómetros de etapa, atacó con todas sus fuerzas. Astarloza aprovechó un momento de confusión, pues su demarraje llegó justo cuando los cuatro hombres de cabeza eran atrapados por otros cuatro perseguidores. En ese instante, el de Pasajes arrancó con todas sus fuerzas en pos de una victoria de etapa que se la había resistido durante toda su carrera.
El líder de Euskaltel sabía que en un esprint tenía todas las de perder, así que se la jugó con este ataque, tomó los metros suficientes y pudo celebrar con toda la rabia del mundo su primera victoria, dónde mejor que en el Tour de Francia. Mikel Astarloza se sale con la suya y recibe un merecido premio a su fe y constancia. El pasaitarra ha cumplido y Euskaltel podrá dar esta edición de la Grand Boucle como buena.
Evans se despide de toda opción
En lo que a la general respecta, todos los favoritos llegaron agrupados. Todos excepto uno. El australiano Cadel Evans no pudo aguantar el ritmo impuesto por Saxobank y en las primeras rampas del Petit Bernard perdió contacto para llegar muy lejos de los mejores. Lance Armstrong también se descolgó en la ascensión a este último puerto, pero después logró enlazar de nuevo para pasar por la línea de meta en el grupo del maillot amarillo.
Fuente: Eurosport